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¿Cómo influyen las olas de calor en las compras online?

Todos sabemos que el mal tiempo siempre favorece las ventas online. Y es que cuando llueve, sentimos más pereza de salir a la calle a comprar, por lo que preferimos quedarnos en casa y recurrir a Internet. Uno de los mejroes ejemplos de ello lo tenemos en la campaña de Navidad de hace algunos años, cuando Estads Unidos y Reino Unidos se vieron afectadas por una ola de frío que hizo historia. Las compras online de dispararon como nunca.

Pero si el mal tiempo es una bendición para el comercio electrónico, el buen tiempo hace que los consumidores salgan más a la calle, lo que siempre son buenas noticias para las tiendas físicas. No obstante, estos suele ocurrir en mayor medida cuando se trata de un periodo de buen tiempo inesperado, por ejemplo cuando viene un invierno especialmente cálido. Pero no sucede así cuando el buen tiempo es excesivo y, por ejemplo, llega una ola de calor.

compras online

Todos aquellos que hemos tenido que sobrevivir a una ola de calor sabemos que las elevadas temperaturas y el sol no invitan a salir a comprar a la calle. De hecho, conforme las temperaturas van subiendo, el interés por salir desciende considerablemente. La gentes espera para salir cuando el sol se haya marchado, pero no es necesariamente cuando las tiendas están abiertas. Y aunque el aire acondicionado puede aliviar la situación, la gente no siente ningún interés en salir de compra en estos momento, lo que hace que comprar por Internet se convierta en una experiencia realmente tentadora. Con lo cual, podemos concluir que  las olas de calor también son momentos de boom para el comercio electrónico.

Pero el calor no solamente influye en la manera en que compramos, sino también en lo que compramos. por ejemplo, hace unso años cuando Reino Unido vivió una ola de calor durante el mes de abril, se produjo un verdadero impulso de las compras online, especialmente de ropa, cervezas y alcohol, y muebles de jardín. Además de otros elementos que podían disfrutar en estas fechas con el buen tiempo.

Así pues, podemos deducir que los consumidores recurren a la red para comprar aquellos productos que necesitan de forma rápida e inmediata. Una plataforma que, ante este contexto, debe aprender a prepararse tanto para el mal tiempo como para el buen tiempo. Y es que tan malo es no tener clientes como morir de éxito. Como es natural, el mal y el buen tiempo también afectan a los mensajeros de las empresas de transporte, que en estos momentos suelen encontrarse con mayores dificultades para llegar a tiempo. A lo que se suma un mayor volumen de entregas. Y si la empresa no está preparada para gestionar este tipo de situaciones, todo puede terminar convirtiéndose en un auténtico caos.

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