Marketing

Confía en los datos, no en las emociones

datos

Son muchos los publicistas y marketinianos que han cometido el error de seguir a sus emociones. ¿Qué problemas puede traer consigo tal conducta?

Pues bien, las emociones son innatas al ser humano. Pueden ser muy positivas para los receptores del mensaje publicitario pero son muy peligrosas para los creadores del mismo. Una de las principales razones para ello es que los creativos suelen ver la publicidad de un modo mucho más profundo que las demás personas. Esto puede hacerles perder el control y lanzar campañas que en su opinión alcanzarían una gran aceptación, hecho que no es cierto.

Por otro lado, cabe destacar que seguir al corazón y a los estímulos emocionales a veces podría resultar beneficioso. Probablemente habrás podido comprobar, por experiencia propia, la fuerza que tienen las campañas que basan sus conceptos creativos exactamente en las emociones. A la hora de crear piezas tan fuertes y dinámicas probablemente alguien se haya dejado guiar por su corazón.

Tomar tal riesgo puede lanzar a un profesional hacia el éxito o puede marcar un mal momento en su carrera laboral. Para decidirse a dar tal paso es muy importante disponer de indicios de que dicho mensaje será comprendido del modo adecuado. Para ello se aconseja la realización de análisis y prueba de mercado.

En definitiva, crear una buena campaña de publicidad depende de saber analizar correctamente los datos y no caer en lo que nuestras emociones nos dicen. El concepto creativo que desarrollaremos tendrá su origen en datos objetivos, aunque será una pieza emocional e intensa.

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