Marketing

¿De qué manera se puede impulsar una marca?

impulsar una marca

impulsar una marcaEs preferible invertir en nuevas líneas de productos o submarcas que en crear una nueva marca desde cero, según los expertos del sistema de monitorización de precios en tiempo real netRivals. Además, si se desea superar a la competencia, es preciso contar con clientes fidelizados, junto al reconocimiento y la percepción de la marca. Sin embargo, estos factores no se pueden considerar objetivos inmediatos, sino que se tienen que trabajar a largo plazo, entendiéndolo como el centro de la estrategia de negocio. En este contexto, netRivals identifica algunas de las principales líneas de actuación para impulsar una marca.

  • Nuevas líneas de producto

Lo primero que se puede hacer es crear nuevas versiones de productos ya existentes añadiendo características que permitan ofrecer una mayor variedad (nuevos colores, nuevas funcionalidades, embalaje renovado, más disponibilidad de tallas, etc.). Esto puede suponer invertir más dinero, pero, al final, se pueden obtener grandes beneficios.

Una amplia gama de productos con nuevas características puede atraer a más clientes que previamente no estaban interesados en los productos porque tales características no existían aún. Asimismo, se puede innovar a partir de un producto del que ya se dispone e intentar proporcionar más beneficios a los clientes. En resumen, invertir en innovación ofrece un mayor nivel de competitividad y una mayor base de clientes. Atraer clientes más sensibles al precio y que antes no compraban los productos para ofrecerles una mejor relación calidad -precio puede convertirlos en clientes fidelizados.

  • Mejorar la relación calidad-precio

Actualmente, esta tendencia es muy común. Muchas marcas lanzan productos con menos características que las versiones “premium”, pero con una gran usabilidad. Los altos niveles de competitividad en el mercado hacen necesario que las compañías que deseen mantener su éxito hallen maneras de aprovechar las ventajas de las que ya disponen e intenten ampliar su base de clientes.

Por ejemplo, continúan apareciendo nuevos competidores que irrumpen en el mercado electrónico con productos de gran calidad a precios muy competitivos. Aquellos tiempos en los que los clientes se mantenían leales a las marcas y no les importaba pagar los precios establecidos sin preocuparse mucho por comparar, ya han quedado atrás. Así que las marcas que no se planteen cambiar sus precios deberían reconsiderarlo.

  • Nuevas maneras de vender en la era omnicanal

Un desafío al que se enfrentan las marcas hoy en día es cómo emplear los canales de venta existentes. Las grandes superficies tienden a ofrecer precios más bajos que aquellos recomendados por los fabricantes, y este está empujando a las marcas a replantearse su estrategia de ventas.

Algunas de ellas siguen lo que está ocurriendo con los precios de sus productos en el mercado para alcanzar un consenso con los distribuidores. Otras han optado por vender sus productos ellas mismas aprovechando las ventas online para no perder su cuota de mercado.

El desafío consiste no solo en crear una marca que parezca más asequible y sea aceptada por un número mayor de clientes. El objetivo reside en lograrlo sin dañar la percepción actual que los consumidores tienen de la marca. Hay que evitar que el público crea que la calidad ha disminuido.

  • El precio justo

Cuando un producto o línea de productos no se diferencian significativamente de otros productos similares, no hay tanto riesgo al reducir los precios. La percepción de productos que ya se consideran de calidad media o asequibles tiene pocas posibilidades de disminuir aún más.

Pero en productos premium con funcionalidades y características que son una auténtica prueba de la calidad y diferenciación del producto, se arriesga al rebajar precios.

Entonces, dar con el precio que atraiga a más clientes implica mucho más que una mera reducción del precio. Hay que justificar esta estrategia delante de los clientes y aclarar la lógica tras los cambios. De otro modo, se estaría más expuesto a perder las percepciones de calidad que se hayan ganado con el tiempo.

  • Conclusiones

En definitiva, crear toda una nueva marca puede ser una mala decisión y es algo que conlleva gran esfuerzo y trabajo.  Por el contrario, al crear una submarca se puede a mejorar el posicionamiento en la categoría de marcas asequibles sin dañar la imagen de calidad de los productos premium, la marca matriz. Se puede disponer de una línea de productos dentro de la marca que se conozcan por tener una mayor calidad o ser premium. Esos serían los productos incluidos en la marca matriz. Por otro lado, la otra línea de productos que se perciba como más asequible o “con mejor precio” sería la que constituiría la submarca.

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