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¿Eres un jefe o un líder?

jefeTanto si eres jefe o te consideras un líder, en ambos casos, con casi toda seguridad (por no decir seguro) tendrás que gestionar y manejar a un equipo de profesionales. No obstante, el simple hecho de gestionar un equipo no te hace ser un líder, y la gestión no efectiva de un equipo, con muchísima frecuencia, nos lleva a resultados pobres y a un alto grado de rotación en el puesto de máxima responsabilidad. De hecho, la razón más común por la que los trabajadores abandonan su puesto de trabajo es por tener un mal jefe, y seguro que conoces algún caso similar.

Tener las capacidades y las cualidades para guiar e inspirar a un equipo puede ser muy beneficioso y un verdadero reto. ¿Eres un líder con métodos constructivos o destructivos? o lo que es lo mismo,

¿Eres un jefe o un líder?

Un mal jefe cree que la forma de demostrar su autoridad y de imponer respeto es exigiéndolo en vez de ganárselo, y no le importa hacer lo que sea, incluso caer en malas prácticas para mantener su poder y el control de absolutamente todo, incluso de sus trabajadores. Un buen jefe o un líder es capaz de guiar e inspirar a su equipo y lo ayuda a crecer y a evolucionar aprendiendo. Desafía a su equipo con retos reconociendo sus fortalezas y ayudándoles a mejorar sus debilidades.

Mientras que un líder siempre busca formas y maneras distintas para hacer que su equipo mejore a la vez que alaba y reconoce sus éxitos, un mal jefe está continuamente encima de su equipo, analizando cada movimiento y echando en cara cada pequeño fallo que su equipo tenga. Critica y amenaza cuando se genera un problema o inconveniente.

Un mal jefe simplemente oye, no escucha a su equipo y, por lo tanto, no hace absolutamente nada por echarles una mano cuando es necesario. Cree que su equipo no lo respetaría si pide feedback, mientras que un buen jefe, un líder, piensa y sabe que escuchar a su equipo es fundamental para mejorar todos, tanto en el trabajo individual de cada uno como el trabajo colectivo. Trata siempre de conseguir que los compañeros le den feedback, acepta y aprecia las ideas de los compañeros tanto como puede apreciar las suyas propias.

Las órdenes son características del mal jefe. Dice lo que quiere y cuándo lo quiere, y no hay más, y si no se hace, el equipo debe aceptar las malas consecuencias. Un líder te pregunta lo que piensas, y te pregunta las posibilidades de hacer las cosas dentro de un deadline. Un  buen jefe se preocupa por cumplir los plazos, por supuesto, pero si surge algún inconveniente, no crucifica al equipo.

El mal jefe, simplemente, toma decisiones y se las traslada a su equipo. No le interesa nada más a no ser que directamente le afecte a él, pero el líder da autonomía a los trabajadores, pero cuando tiene que involucrarse, lo hace de buen grado.

¿Qué tipo de jefe tienes o eres tú?

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