Social Media

Ética y marcas, una relación que ya no es voluntaria

Tras hablar del marketing influencial y cómo éste cambia los paradigmas asociados a la forma en la que se construyen los vínculos entre las marcas y los consumidores hoy, punto neurálgico donde se concentra el poder, no queremos dejar pasar la oportunidad para hablar de la ética y del peso específico de ésta en la consolidación de una marca influyente.

Marketing y ética, solventando sus diferencias… no queda otra

Sabemos que resulta paradójico vincular el concepto ética con marketing si lo analizamos desde la perspectiva de la “empresa” previa a la eclosión de la Web 2.0

Sí, la verdad es que el marketing, visto siempre como un animal hambriento de clientes, no ha estado muy cerca de la ética en otros momentos de la historia, es quizá por ello que ahora se presenta como un matrimonio indivisible debido específicamente a la necesidad que tenemos de asociarnos en comunidades para seguir creciendo.

Cuando las redes dieron el poder a los consumidores y todo cambió

No cabe duda que las redes sociales son las principales responsables de esta nueva alianza entre el marketing y la ética, veamos por qué.

  • Las redes sociales son puntos de encuentro para una comunicación honesta y de bajo coste entre las marcas y los clientes.
  • Son además quienes otorgan el poder de decisión y recomendación a los consumidores.
  • El marketing tiene que dialogar con los usuarios y lo que es aún más importante, tiene que escucharlos porque de no ser así, éstos se encargarán de expulsar a la marca del camino hacia el “edén”.

Hoy las marcas que no se focalicen más que en promocionar sus bienes y servicios, pueden empezar a hacer las maletas. La comunicación y la información no son posibles sino a través de las necesidades e intereses de nuestro público objetivo.

El hecho de tener un buen producto es por sí sólo insuficiente para lograr el éxito con una estrategia de marketing, es necesario además, saber escuchar y entender que, es desde el diálogo que se construye la confianza y la credibilidad, más allá de lo único que sea nuestro producto.

El marketing influencial obliga al ciclo de las marcas éticas

Resulta un contrasentido pensar que, en un momento en el que el boca a boca es el eje central de la influencia, la ética puede permanecer al margen.

Los hábitos de consumo han cambiado y los consumidores también, hoy la experiencia, la innovación y la puesta en escena de estrategias que fomenten el aprendizaje y el entretenimiento, es lo que sorprende a los clientes.

Y… la capacidad para sostener dichas acciones en el tiempo como parte de la misión y visión de nuestra marca, es lo que se considera ético y por lo tanto, lo que logra la fidelidad con la marca.

Conviene no olvidar que estamos construyendo un nuevo orden social en el que todos somos responsables de la innovación y el crecimiento, es por ello que las marcas sólo pueden consolidarse a través de la suma de influencias particulares y para ello, la puesta en escena de estrategias de marketing éticas centradas en el beneficio mutuo, ha dejado de ser una opción.

1 Comment

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  1. Joel Pinto

    3 diciembre, 2011 en 9:47

    Es lamentable que le marketing sea percibido como “un animal hambriento de clientes”. Quisiera pensar que, más bien, fueron las empresas las que, utilizando el marketing de manera equivocada, desarrollaron esa fuerte imagen de “animales hambrientos.

    El marketing nunca ha tenido la culpa, ni antes ni ahora. Hemos sido las personas las que nos hemos encargado de hacerlo así por nuestra propia ambición.

    Siempre ha debido hacerse marketing con ética, desde el principio. Las mejores relaciones son aquellas en las que la ética y la honestidad van por delante.

    Te dejo el vínculo de un artículo que complementa tu opinión. Espero que te guste.

    http://www.conocealnuevocomprador.blogspot.com/2011/08/no-es-una-regla-de-oro-pero-funciona.html

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