Marketing

La transformación del negocio tradicional

Hasta hace pocos meses, al pasear por la calle de cualquier ciudad de España era habitual ver locales de antiguos negocios cerrados y/o con el cartel de Se alquila o Se vende colgado de sus fachadas. La crisis económica que ha asolado a casi todo el mundo en el último lustro se cebó, en nuestro país, especialmente, con el pequeño comercio minorista. Según fuentes del sector, hasta el pasado año, más de 40.000 pequeñas tiendas habían cerrado sus puertas.

Estos datos contrastan con las buenas cifras que está cosechando el ecommerce y que, según datos del Ministerio de Industria, seguirán incrementándose en los próximos años. Por ello, no es de extrañar que muchos negocios, a la vista de esta tendencia, hayan decidido dar el salto a Internet y lanzar su propia tienda online. Moda, tecnología, entradas, billetes de transportes son algunos de los productos que más se venden a través de la red.

Sin embargo, hay otro tipo de productos, que tradicionalmente se han asociado a espacios físicos y que, hasta hace no demasiado tiempo, era impensable ver en Internet. Por regla general, los usuarios no creían posible poder comprar ciertos artículos sin poder probarlos de antemano. No obstante, hoy en día es una realidad: todo se puede comprar a través de Internet.

Hace poco era muy improbable que una persona comprar ciertos artículos online. Querían ver cómo eran, probarlos y comprobar si se ajustaba a sus necesidades. La moda abrió el camino y, ahora, gracias a la rapidez y comodidad de las compras online y la facilidad de devolución, adquirir estos artículos a través de la red resulta un hecho habitual”, explica Marc Schillaci, CEO de Oxatis.

Uno de los sectores que ha visto como la venta a través de la red era una de sus tablas de salvación ha sido el de los muebles que han pasado de tener una pequeña tienda con un espacio para la exposición y un catálogo con el resto de su colección a poder exhibir todos sus productos a través de su portal.

Una vez superados los prejuicios, lo cierto es que la compra de sofás, camas, mesas de cocina y canapés a través de Internet es un negocio al alza y los visionarios que apostaron por vender online y usar herramientas específicas han visto cómo daba sus frutos.

También  ha ocurrido en el sector de la cosmética, el bienestar y la belleza en el que comerciantes tradicionales han encontrado en Internet un nuevo lugar donde comercializar sus productos, venciendo las reticencias de los clientes. En esta ocasión, tonos, texturas, acabados… son los principales puntos que los usuarios tienen en cuenta y lo que suponía un hándicap a la hora de vender online.

Con este tipo de artículos, resulta fundamental poder aclarar todas las dudas de los usuarios y ofrecer consejos sobre su uso. Por ello, es imprescindible establecer varios canales de comunicación con el cliente que funcionen realmente bien”, aclara el CEO de Oxatis.

Ser capaces de vencer los prejuicios de los consumidores, acostumbrados a entrar en la tienda física y ver y probar los productos, garantizándoles un servicio cuidado y la rapidez y comodidad de comprar desde casa es el primer paso para que un negocio de los de toda la vida se abra camino en Internet.

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