Noticias

Los códigos QR, un revulsivo publicitario en tiempos de crisis

Poco a poco nos hemos ido percatando de su presencia. Los hemos visto en tarjetas de presentación, folletos, carteles de películas o anuncios en prensa. Después de eclosionar en medio mundo, los códigos QR se han convertido en un revulsivo para el mundo de la publicidad y la comunicación, también en nuestro país. El boom de los smartphones ha desatado su expansión y cada vez más empresas optan por integrar los QR en sus estrategias comerciales o en sus productos. Sin embargo, la mayoría aún está lejos de aprovechar su inmenso potencial. ¿Las claves? Creatividad, contenidos adaptados al móvil y buenas prácticas. 

El pasado mes de julio, la primera cadena de tiendas de colchones y artículos de descanso de nuestro país, Bed’s, decidió dar una vuelta de tuerca a su campaña de rebajas incorporando un código QR (sistema para almacenar información, similar al código de barras) en el material promocional. Desde entonces, los folletos y carteles publicitarios de Bed’s ofrecen contenidos exclusivos a los que se puede acceder desde cualquier móvil con conexión a Internet, simplemente escaneando el código.   

La campaña de Bed’s ofrece “un valor añadido a los canales tradicionales que, de por sí, llegan al público general”, afirma Juan Ángel Poyatos, director de Selenus, agencia de marketing móvil responsable del desarrollo de la acción. Asegura además que la efectividad de este tipo de iniciativas “se mide por el valor de la imagen de vanguardia que proyecta cualquier marca que apuesta por la innovación o la repercusión indirecta del boca a boca, entre otros aspectos a considerar”. 

Para quien aún no esté familiarizado con los códigos QR, el uso es muy sencillo: abrir el lector de códigos (aplicación estándar y gratuita) que activa automáticamente la cámara del teléfono y apuntar al QR para capturarlo. En el caso del QR de Bed’s, el posible cliente que escanea el código puede descargar un cupón promocional, consultar la información corporativa de Bed’s o localizar su tienda más cercana, entre otros contenidos. De hecho, según un reciente estudio de la consultora Lab42.com, la principal motivación para escanear un QR es obtener un descuento (46% de las veces) y consultar información (44%), mientras que otro 43% del público lo hace por simple curiosidad. 

 En apenas un mes, el QR de Bed’s ha registrado más de 1.200 visitas (una media de 40 al día). Una cifra que también en términos cualitativos resulta de lo más efectiva si tenemos en cuenta que “el tiempo medio que dedica cada uno de los usuarios a ver el contenido es de 2,5 minutos, diez veces más que lo que se dedica a mirar un cartel. Y el coste invertido es inferior a la propia tirada de los folletos”, explican en Selenus.  

Ahorro e innovación

Una de las mayores preocupaciones de las empresas es que la inversión publicitaria se traduzca directamente en un incremento de las ventas. “Todos queremos que las ventas lleguen de inmediato pero esto no siempre es así. Si la estrategia es buena, el producto entrará en la mente de nuestro público objetivo, pero si nuestro producto no es competitivo, no servirá de mucho”, advierten en Selenus. Y por eso, añaden, “para saber si una campaña ha sido exitosa hay que plantearse más bien cuál ha sido la inversión destinada por cada nueva persona que ha conocido nuestra marca”.

Hasta ahora, la única forma de medir la efectividad de la publicidad en medios tradicionales (por ejemplo, un anuncio en prensa) pasaba por extrapolar una serie de fórmulas estadísticas. Sin embargo, los escaneos de los códigos QR ofrecen una herramienta de medición mucho más precisa. Y no solo eso, también nos permiten obtener un perfil del público objetivo o estudiar su comportamiento en relación a la campaña (número de visitas según las horas del día, ubicación geográfica, etc.).

Por otra parte, desde Selenus aseguran que “el principal cometido de los códigos QR que nos demandan nuestros clientes es albergar un contenido web, cualquiera que éste sea, lo que supone transportar al público directamente desde el objeto real hasta el universo de internet, y con independencia de la hora o el lugar en el que se produce la conexión”. Respecto a los costes, en términos generales una campaña de este tipo que incluya códigos QR, webapp (web móvil tipo aplicación) y estrategia comercial es más económica, aseguran en Selenus, que la impresión de una tirada de folletos. Ahora coja la calculadora y haga cuentas.

Contenidos optimizados, la asignatura pendiente

El verdadero desafío de los códigos QR no es el coste, sino saber integrarlos en las estrategias publicitarias. Para ello se requiere una dosis de creatividad y “generar una experiencia satisfactoria en el usuario, demostrarle que ha merecido la pena dedicar unos minutos de su tiempo en conocer nuestro producto, bien por medio de un cupón que premie su “esfuerzo” o de un contenido que aporte valor”, explican en Selenus.

 La realidad, sin embargo, es bien distinta. El uso que la mayoría de empresas o instituciones hacen de los códigos QR se reduce a un enlace a la web corporativa, casi nunca adaptada a la pantalla de los teléfonos móviles. Ésta es, sin duda, una de las malas prácticas que puede poner en riesgo la efectividad de este tipo de tecnología. Según el último estudio de marketing móvil elaborado por Google, el 77% de los anuncios no están optimizados para estos terminales. “Es bueno que las empresas se lancen a experimentar con los códigos QR por su cuenta, ya que de ese modo contribuyen a popularizar su uso, pero siempre adaptando los contenidos a las peculiaridades técnicas de los teléfonos móviles”, aconsejan en Selenus.

La campaña de Bed’s estará vigente durante el periodo de rebajas de verano y también es posible acceder a ella a través de la dirección http://beds.qrmovil.com/.

Haz clic para comentar

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.







Subir