Marketing

Los extremos son malos

extremo

¿Qué supone llegar a un extremo? ¿Es esto algo bueno para las marcas o, al contrario, se trata de algo contraproducente?

Pues bien, hay casos en los que llegar a un extremo supone alcanzar el éxito e incrementar la notoriedad de una empresa en concreto. Sin embargo, por regla general los extremos no son buenos. El intento de llegar a ellos podría acabar envolviendo a la compañía en una crisis. Podríamos decir que se trata de jugar con fuego.

Sin embargo, la realidad es que son cada vez más los directivos que deciden dar el paso y arriesgar la reputación de sus marcas con estrategias raras. Resaltar se traduce a menudo en acciones que suponen llegar a extremos muy duros.

Un buen ejemplo de ello son las creatividades que intentan despertar la opinión pública por medio de imágenes desagradables y conflictivas. Por supuesto, por medio de esto se consigue que los individuos hablen de la publicidad en cuestión, pero lo que dicen no siempre coincide con lo que los creativos quieren.

Esto puede suponer grandes pérdidas y más si tenemos en cuenta que la sociedad está perdiendo muchos de los valores educativos que tenía. ¿De verdad queremos enseñar piezas creativas tan desagradables a los más pequeños? ¿Es la notoriedad de la marca más importante que los valores que toda sociedad debe cuidar y transmitir?

Ha llegado el momento de pararnos a pensar y dejar de ser egoístas, dejar de pensar en los beneficios y tomar la parte de responsabilidad que tenemos. Aunque, claro está que es mucho más fácil continuar siendo la persona que persigue sus metas, pase lo que pase.

Haz clic para comentar

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.







Subir