Marketing

Nurturing, mucho más que segmentación

A pesar de que haya muchas personas, usuarios y profesionales, que den por muerto y sepultada una forma de marketing como el email marketing, éste aún tiene mucho que decir en el panorama actual del marketing online. Podemos aceptar que, como forma de comunicación entre usuarios, sí esté bajando su uso, aunque con el gran auge de los smartphones, a diario consultamos nuestros email y más de una vez al día, pero las marcas cada vez utilizan más esta forma de comunicarse con los usuarios.

De entre las múltiples ventajas que presenta el email marketing, tal vez la más importante sea la de la posibilidad de realizar campañas total y absolutamente adaptadas a nuestro público objetivo. No obstante, la tendencia es ir mucho más allá de la segmentación, que por supuesto, siempre es fundamental en una campaña de email marketing, pero, en el marketing en general estamos yendo hacia, no ya a la búsqueda de un target concreto, sino al usuario, vamos a por un perfil muy concreto de usuario-cliente que es el que nos interesa y hacia el que, concretamente, lanzamos nuestra campaña.

Esto es el nurturing, la segmentación extrema. La personalización total de nuestra newsletter.

Cabe plantearse la cuestión de si la personalización absoluta es plausible o no para conseguir el éxito en nuestra empresa, entendiendo empresa como objetivo. Lo cierto es que al usuario le gusta sentirse especial y único, pensar que la marca realiza promociones únicas y exclusivas para él para recompensar su fidelidad a la misma, por eso requiere ese trato diferencial, por lo que la respuesta es obvia.

Pero, ¿cuáles son los objetivos que podemos perseguir con el nurturing? Fundamentalmente, los que hemos mencionado ya: fidelización de nuestro cliente y la consecución de nuevos clientes que, atraídos por nuestra cercanía, decidan dar el paso y adquirir el producto o servicio que les ofrecemos. Fidelización significa proporcionar un buen servicio a aquellos usuarios que ya están con nosotros, demostrarles lo importantes que son para la marca y preocuparnos por ellos, proporcionarles una no buena, sino, increíble experiencia de cliente. Darles el trato exclusivo que se merecen.

Para ello, para acercarnos tanto a un usuario necesitamos ser muy conscientes de cuáles son sus gustos, sus preferencias, sus intereses, qué productos compran, qué han probado, si alguna vez han probado los nuestros. Todo lo que podamos saber es positivo para nosotros. También debemos ser capaces de personalizar de manera creíble nuestro mensaje. No basta porque en el encabezado de nuestro newsletter incluyamos un “Querido cliente” o “Estimado Juan”, tenemos que ir mucho más allá.

Es necesario ser cercanos, demostrarle en esa misiva que hemos comprendido cuáles son sus necesidades y sus gustos, así como enseñarles de qué manera vamos nosotros a satisfacer esas necesidades, además de proporcionarles productos o servicios que, aunque en este momento no vayan a adquirir, puedan interesarles en algún momento.

¿Estás listo para implantar el nurturing, y además, para hacerlo bien y sacarle todo el rendimiento posible?

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