Marketing

Te invitamos a descubrir si eres spammer, con esta divertida infografía

Envía emails solo a aquellas personas que te hayan dado su permiso

Antes de plantear cualquier estratégia de email marketing es imprescindible disponer de una base de datos consentida. Esto es fundamental para que los emails no vayan a spam!

Las empresas deben comprobar que todos los suscriptores de su base de datos han indicado expreseamente que desean recibir su información comercial. Una manera sencilla de captar nuevos contactos es colocando un formulario de suscripción en la página web o en Facebook.

La importancia de esto es que los diferentes ISP o servicios de correo electrónico (Hotmail, Gmail, Yahoo, etc.) tienen en cuenta como reaccionan los usuarios ante los emails que les envían. Por ejemplo, si los suscriptores abren el email, responden al mismo, lo reenvían a un amigo o hacen clic sobre alguno de los enlaces. En función de todas estas acciones, los ISP asignan una reputación a ese remitente. Cuanto mejor sea la reputación, más probabilidades habrá de que los emails que llegan con ese remitente entren en la bandeja de entrada o lo que es lo mismo que no lleguen a la bandeja de spam.

Aquí hay una serie de acciones que cuando son realizadas por muchos suscriptores pueden arruinar la reputación de tu remitente:

1. Que tus emails sean ignorados y eliminados

2. Que muchos suscriptores se den de baja de tu newsletter

3. Que un número elevado de personas marquen tu email como spam

4. Que haya muchos hard bounces, es decir, que muchas de las direcciones de email a las que has enviado tu campaña sean inválidas o estén inactivas, lo que se conoce como hard bounce y que son frecuentes en bases de datos muy antiguas.

5. Que en tu base de datos haya spamtraps, es decir, direcciones de email “trampa” que permiten identificar a las empresas que realizan spam y que son colocados a propósito en diferentes páginas webs. Basta solo que haya uno en tu base para arruinar por completo tu reputación!

Cuando los ISPs asignan una mala reputación a un remitente, filtran todos sus emails directamente a la bandeja de spam o incluso impiden la llegada del email por completo.

Para evitar esta situación, envia emails solamente a aquellos suscriptores que hayan dado su consentimiento explícito de que quieren recibir estos emails y cumple con las normas anti-spam.

Si ya estás haciendo email marketing te invitamos a descubrir si eres spammer, con esta divertida infografía, ¿te atreves?

 

 

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