Conceptos

Tengo un comentario, ¿cómo sé si es real?

Es totalmente absurdo negar, como he escuchado en más de una ocasión, que los bloggers escriben para su público, para que la gente los lea, y no lo contrario, aunque haya muchos que dicen que “yo escribo para mí”.

La relevancia y la autoridad es un plato muy apetitoso para el blogger, y la prueba la tienes en que cuando ves que tus números en Analytics no aumentan, te desanimas y piensas que no merece la pena tanto esfuerzo realizado y tanto tiempo gastado. Aparece el efecto “para qué voy a escribir nada si nadie lo lee”.

¿No escribías para tí? Entonces, no debería preocuparte un número bajo de visitas, ¿no?

Bueno, el caso es que a todos nos gusta que los usuarios lean lo que escribimos, hincha nuestro ego, no podemos evitarlo, y, sin lugar a dudas, uno de los mayores placeres de un blogger es ver que un usuario ha dejado un comentario en una de nuestras entradas… Ahí es cuando el pecho se hincha, y, llenos de orgullo y satisfacción, pinchamos en el comentario para leerlo y responder a ese usuario y… vaya, no es lo que pensábamos…

Es spam.

Hay veces en las que es muy fácil detectar un falso comentario, puesto que lo único que hay en él son enlaces a webs que pueden ser nocivas o que, simplemente, es publicidad gratuita y usa nuestra entrada como excusa para colocarlo.

Otras veces, reconocerlo es muchísimo más fácil, puesto que el comentario está compuesto por una serie de caracteres ilegibles, acompañado de un nombre de usuario un tanto, por decirlo así, “sospechoso”.

 Este tipo de comentarios, generalmente, suele venir acompañado por emails “no habituales” en su formato, así como con direcciones web de iguales características.

No obstante, a veces es más complicado detectar un comentario que encierra spam, y, si eres neófito en el mundo de los blogs, puede llevar a confusión. Hablo de los comentarios en los que, ya estén en español o en inglés, hay un párrafo que presenta coherencia, pero que no tiene nada que ver con el post en el que está inserto, y que va acompañado de un sitio sospechoso, como éste, por ejemplo.

Tomemos como regla general esto: si el comentario está escrito en un idioma distinto al de tu blog, mándalo al buzón de spam directamente.

Pero, ¿y si está en español? Entonces tendrás que leerlo, y, si te parece que tiene coherencia, mira el correo adjunto y la web antes de aprobarlo. Desconfía de todos aquellos artículos que dicen algo como “Gran Post!” o “Me has inspirado con este post”, mira cuál es la dirección de correo de la que provienen y el nombre de usuario, y, si estos datos no son convencionales, como por ejemplo Nombre y apellidos de usuario, probablemente sea spam.


Y tú, ¿cómo detectas los falsos comentarios en tu blog?

 

 

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